A woman passes a poster of Pope Francis as she enters a church in Santiago de las Vegas, Cuba, Sept. 8. (CNS photo/Reuters).

Un Cuento de Dos Países: Un Americano-Cubano reflexiona sobre el viaje del Papa a “nuestra América”

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Yo recuerdo como empezó mi identidad “unida con guión”, al modo Americano-Cubano de ser humano. Como niño Cubano, yo pasé las últimas hora antes de salir de La Habana en la pecera, un cuarto en el aeropuerto donde los Cubanos desterrados esperaban el avión para dejar la isla tropical. Yo estaba de pie con Mami y Papi rogando a Dios que las autoridades Cubanas no nos negaran la salida al último minuto. Tenía mi juguete de Mickey Mouse en el avión de Iberia durante el viaje largo con mis padres a través del océano. Cuando el avión llegó a Madrid, los Cubanos desterrados besaron la tierra, desprevenidos de la revolución personal que empezaba en nuestras vidas.

Llegamos a Madrid con todas nuestras posesiones en las maletas. Esa primera noche fría fuimos a un cuarto pequeño en una pensión donde nos apiñamos juntos y dormimos hasta que despertamos con los sonidos del Rastro de Madrid. Cuando vimos toda la comida yo quería comer los chocolates, el jamón Serrano, los caramelos – todo eso y mas. En mí corazón conservo las palabras de mí padre, “Hijo, en cuanto yo empiece a trabajar y tenga dinero de sobra, podremos comprar esas cosas.” Yo recuerdo ese desplazamiento traumático, el volver a cruzar el océano después de dos años y la llegada a Miami. La experiencia del destierro abrió camino para la misericordia en mi vida. La vida unida con guión al modo Americano-Cubano, sigue siendo el lugar del encuentro con la diversidad rica que me ha moldeado y hecho la persona que he llegado a ser, y la diversidad rica que ha moldeado las personas que he conocido.

De este lugar, yo ofrezco estas reflexiones como persona que ama y que se concierna por el país donde nací y por el país que ahora llamo mi hogar. El Papa Francisco nos urge incorporar la misericordia de Dios a un mundo global de indeferencia humana. Su implacable afirmación de la opción preferencial para los pobres, los marginados, y los oprimidos presenta un valioso desafío a las sociedades Cubanas y Americanas. Como pontiflex maximus, el mas importante constructor de puentes, el Papa Francisco viene a Los Estados Unidos y a Cuba preparado para introducir una primavera nueva de relaciones humanas dentro de y entre estos dos países que han estado separados por mas de las 90 millas.

Recordando la Misericordia

El 17 de marzo de 2013, el Papa Francisco escribió, “Yo pienso que nosotros también somos como las personas que, por un lado, quieran escuchar a Jesús, pero por otro lado, nos gustaría encontrar un palo para dar palos a otros y condenar a otros. Jesús nos tiene este mensaje: misericordia. Yo pienso – y lo digo con humildad – este es el mensaje mas poderoso: misericordia.”

El Papa Francisco es el profeta de la misericordia. El Cardenal Walter Kasper sostiene apropiadamente que la misericordia es el espejo de la naturaleza que los Cristianos comprenden ser el misterio de Dios. Dado que Dios es amor, Dios actúa con misericordia en la historia. Dado que hemos sido creados como imágenes de Dios, aparecemos deiforme cuando tratamos a nuestro vecino con misericordia. La merced en vez del juicio, compasión en vez de apatía – estos valores son principios ejemplares en relaciones personales, comunales y nacionales. Para ver como Dios ve, requiere un cambio en nuestra percepción, una visión llena de fe que nos ayuda a “considerar la persona siempre”. Como el Papa subrayó en referencia a la comunidad gay: “Aquí entramos en el misterio del ser humano. En la vida, Dios acompaña las personas, y tenemos que acompañarlas, empezando por su situación. Es necesario acompañarlas con misericordia”.

La misericordia cambia nuestra visión para poder ver como Dios ve y para ver a Dios en todas personas, hasta los que nos han hecho mal. La misericordia, como espejo de la vida Trinitaria de Dios, ayuda a los seres humanos, las comunidades y las naciones existir para otros y también entre sí.

A menudo, tratamos a personas como objetos que son disponibles. Condenamos a otros, los mal tratamos, los acusamos falsamente de maldades, los juzgamos y los convertimos en demonios. La misericordia ofrece un antidote para todas estas acciones, con la cual nos es posible ver con compasión la situación concreta de otra persona. Con misericordia vemos a otros como reflexiones y refracciones de la familia humana que Dios ha creado. La misericordia crea y multiplica uniones con guión entre las personas y todas las criaturas de Dios. La misericordia realiza lo que en español llamamos una comunidad autentica de nosotros (la palabra español que literalmente significa nosotros-otros).

Recordamos que la injusticia nos puede llevar a la violencia y retribución. Los Cubanos, los Americanos y los Americanos-Cubanos saben muy bien que esta injusticia ha sido parte de sus comunidades en el pasado. Trágicamente, la violencia sigue en muchas ciudades nuestras en Los Estados Unidos. Todos hemos visto en las pantallas de la media la injusticia relacionada al racismo y a la indiferencia humana que ha caracterizado el tratamiento de ciertas personas basado en el color de la piel o otros caracteres humanos. Pero, como el Papa Francisco sugiere, la misericordia hace posible el conocimiento y la aceptación de diferencias humanas. La misericordia supera lo que el Papa llama “la globalización de indiferencia”. La indiferencia viene a veces del mal uso o el abuso del poder y del privilegio. La indiferencia engendra el perjuicio y la exclusión basada en raza, étnico, género, orientación sexual, afiliación socio-política, habilidad física, y status de emigración – por nombrar solamente unas pocas consecuencias. Una sociedad indiferente es una sociedad que no ha abrazado la dignidad de las diferencias humanas y que se niega respetar y cuidar a los ciudadanos mas vulnerables.

En su libro Diálogos Entre Juan Pablo II y Fidel Castro, el Papa Francisco sostiene que el pluralismo es uno de los caracteres de la Iglesia, dado que el respeto y la aceptación de otros en sus ricas diferencias humana es un principio de muchos años en la doctrina Cristiana.”Lo que el Papa sostiene con respeto a las ricas diferencias religiosas, culturales, y raciales de Cuba, puede ser sostenido con respeto a Los Estados Unidos. Las diferencias humanas tienen que ser afirmadas, respetadas y autorizadas. La población de Cuba y la de Los Estados Unidos tiene mucho trabajo que hacer para abrirse y reconciliarse, antes de nada, internamente como nación y después la una a la otra y finalmente a las naciones que les circundan. Cada país tiene que adoptar la cultura de encuentro que el Papa Francisco nos ha invitado a realizar. A lo mejor, lo que necesitamos en este momento para trasformar estas sociedades es un tipo de “diplomacia popular” que depende de encuentros humanos entre personas. Estos encuentros puedan facilitar el acompañamiento de diversas personas en sus situaciones humanas y proveer la receta necesaria para superar la indiferencia humana en cada una de estas naciones.

Libertad y Justicia Para Todos

La globalización de indiferencia humana, que la encíclica “Laudato Si” aclara, extiende la indiferencia que nosotros, los humanos, practicamos con respeto a la indiferencia que practicamos con nuestro planeta tierra, y con respecto a los mas necesitados. “En la condición actual de la sociedad global, donde injusticias aumentan, y mas y mas personas carecen de derechos básicos y son considerados disponibles, el principio del bien estar para todos es, lógicamente y inevitablemente, una llamada para solidaridad y una opción preferencial para los mas pobres de nuestros hermanos y hermanas” (“Laudato Si’”, No. 158).

El Papa desafía las culturas de folletos y consumidores que desvaloran y matan la vida, y abraza una ecología integral que respeta y promueve toda vida y la interdependencia de todas criaturas. La salud de esta ecología integral gira sobre el cuidado preferencial de nuestro planeta, cada vez mas empobrecido, y los pobres, los marginados y todos que sufren en nuestras tierras. La vida de nuestro planeta importa. Vidas negras importan. Vidas pardas importan. Vidas sin documentos importan. Vidas encarceladas importan. Vidas indocumentadas importan. Vidas de disidentes importan. Todas las vidas en nuestros úteros biológicos y en los úteros sociales importan.

En Los Estados Unidos 48 millones de Americanos viven debajo de la línea que indica pobreza, mas de 600,000 personas sin hogar vagan nuestras calles (especialmente Afro-Americanos, Latino/as y jóvenes lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales que representan un mayor por ciento de los sin hogar en nuestras ciudades). Numerosas personas tiene falta de hogares adecuados, y mas de 11 millones viven sin documentos en nuestro país. Todos los años Los Estados Unidos produce aproximadamente 230 millones de toneladas de basura con poca recirculación a sitios donde se descomponen montañas de basura. Los Estados Unidos consume casi 19 millones de barriles de petróleo cada día, y aunque representamos el 4.5 por ciento de la población del mundo, gastamos aproximadamente 20 por ciento de la energía mundial. Como vamos a responder aquí en Los Estados Unidos al reto del Papa Francisco para promover una ecología integral con estas cifras?

En Cuba, mientras que la mayoría de los ciudadanos no pagan renta, escuela, y el cuido de la salud, la desigualdad económica y socio-cultural existe y crea sociedades muy distintas donde muchos Cubanos sufren marginación, especialmente basada en la raza, religión o orientación sexual. En 2015, el reporte anual de Human Rights Watch concluyó: “El Gobierno Cubano sigue represando disenso y desalentando la crítica pública” con “arrestos arbitrarios de corto plazo de los defensores de derechos humanos y de los reportistas independientes, y usa otras tácticas represivas que incluyen palizas, vergüenzas públicas y la terminación de empleo” Como puede la sociedad Cubana responder al mensaje del Papa Francisco tocante al escuchar las voces de lo marginados y agobiados en vista del apago de las voces de derechos humanos? Sea en Los Estados Unidos o en Cuba, la libertad y la justicia son verdaderamente importante.

Un Lugar para la Misericordia

Yo recuerdo mi juventud en el guión en Miami – Yo soy Americano Cubano. De veras, he vivido en este guión, resistiendo la tentación de escoger uno de estos aspectos de mi humanidad, y mientras tanto, sigo apreciando los frijoles negros con arroz y las hamburguesas y papas fritas. Sigo creando puentes entre diferencias humanas yo los “idiomas” que me rodean. Vivo en esta tensión creativa día tras día. Este modo de ser humano ha abierto puertas para experimentar la misericordia en mi vida. Pero, a lo mejor, ha sido la misericordia de Dios que ha dirigido y agraciado este lugar sagrado. Los Americanos-Cubanos podrán ofrecer esta experiencia humana del guión como modo de crear espacio para la misericordia, de resistir la indiferencia humana y de fomentar la libertad y la justicia para todos. Verdaderamente, la vida en guión, al modo Americano-Cubano, resiste la práctica de indiferencia porque esta manera de vivir nos hace conscientes de nuestra conexión, dada por Dios, con otros y con la diversidad humana. Este modo de ser humano invita a los lideres de Los Estados Unidos y Cuba a cambiar leyes, política, e instituciones para librarse de las cadenas del pasado” para poder entenderse y conciliar sus diferencias.

Para practicar la misericordia como el Papa nos sugiere, tenemos que conciliar las diferencias humanas y entrenar nuestros ojos a ver a Dios en todas personas, especialmente y preferidamente en los pobres, los marginales y los oprimidos. La opción de Dios llega a ser nuestra única opción para promover la libertad, la convivencia y la justicia para todos. Yo recuerdo con misericordia el comienzo de mi guión y yo ruego por misericordia y el éxito del Papa Francisco en nuestra América.

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